Las «curas marinas» no son nuevas, pero la idea de que la exposición a océanos, ríos y lagos puede ser beneficiosa para el cerebro está ganando popularidad. La teoría de la «mente azul» sostiene que estar en, sobre o cerca del agua reduce el cortisol y mejora el bienestar. Historias reales y una ciencia que recién empieza a financiarse.
